El pasado 27 de enero un hecho sorprendente ocurrió en el barrio del Cabanyal, Valencia. Ante la atónita mirada de los amos, los perros se pusieron a jugar a fútbol como profesionales, dando saltos mortales cada vez que metían un gol y los amos llamaron a los periodistas, pero cuando llegaron los perros se cansaron y dejaron de jugar, no se sabe si es cierto pero todos los niños del parque se quedaron sorprendidos.